En un mundo en el que cada vez hay una competencia mayor en lo empresarial, es imprescindible diferenciarse por un buen elenco de razones. Ni que decir tiene que apostar por un producto o servicio que sea bueno y ofrecerlo con la mayor de las facilidades al cliente (plazos de entrega si son necesarios, precio, facilidad en el pago…) es vital. Pero no solo es eso lo que valora la gente en los tiempos en los que nos movemos. No se deja convencer tan fácil. Hay que ir un poquito más allá y está claro que identificar qué hay más allá es lo que tratan de saber las empresas en el día de hoy.

Nosotros llevamos tiempo pensando que ese “extra” tiene mucho que ver con la imagen tanto de la empresa como de la persona física que actúa como nexo entre el cliente y el producto y que lógicamente pertenece a la entidad que se encarga de la venta de ese producto. Vivimos en la sociedad de la imagen, ya lo sabéis, y eso implica que una persona con una imagen mucho más cuidada tiene más posibilidades de convencer a un cliente y garantizar una venta que otra que no cuida tanto de ella.

La página web Infoautónomos informaba de las que entiende como las diez claves para formar un buen equipo de venta, que son las que siguen a continuación:

  • Las personas, que deben trabajar como un equipo en cualquier circunstancia.
  • La confianza, que es la que tiende puentes entre las personas de un mismo equipo y entre el vendedor y su cliente.
  • La formación. Lógicamente, es lo que nos hace saber lo que ocurre a nuestro alrededor.
  • Argumentación, precio y gestión del cobro.
  • Objetivos: ni que decir tiene que deben ser posibles de alcanzar. Si no, nos vamos a llevar un chasco más pronto que tarde.
  • En lo que se refiere a los clientes nuevos, hay que aprender técnicas para presentarse y causar una muy buena impresión.
  • Las reuniones de apoyo y seguimiento son importantes y ayudarán a que detectemos posibles errores y los corrijamos.
  • La remuneración es importante desde el punto de vista de que puede haber una cantidad variable que dependa de objetivos, lo que hará que todos los integrantes del equipo de ventas estén motivados.
  • El liderazgo comercial también merece ser tenido en cuenta.
  • Un buen comercial también debe tener claro que, cuanta más calidad de vida tenga, mayor va a poder cuidar de sí mismo (a nivel físico y mental), lo que va a hacer posible que tenga más capacidad de persuasión ante los clientes.

Por cierto, que en lo relativo al primero de los puntos que acabamos de comentar, el de las personas, se apunta en el artículo que no es necesario que los comerciales sean altos, guapos y demás. No estamos del todo de acuerdo, hay que decirlo. Una buena imagen hace posible que se fomente la confianza (el segundo de los puntos de esa lista), del mismo modo que una buena imagen fomenta el emprendimiento, tal y como se desprende de la noticia que os enlazamos a continuación y que es propiedad del portal web Comercio y Justicia.

Si la imagen personal es una de las cuestiones clave en lo relativo a la capacidad de gestionar una empresa y tener la capacidad de persuadir a nuestros posibles clientes, ¿qué grado de importancia tiene una buena salud dental, una buena sonrisa? Hemos querido saber la opinión de los profesionales de las clínicas dentales Qualident, que nos han respondido con un dato: se ha duplicado el número de empresarios y comerciales que han pasado por sus instalaciones en los últimos cinco años. No es casualidad que así sea.

Vestirse bien sigue siendo clave

Hay cosas que no cambian y, en lo que tiene que ver con el mundo empresarial y con la labor de un comercial, está claro que la vestimenta sigue teniendo una importancia de lo más grande en la consecución de sus propósitos. Está claro que venderá más una persona que vista en traje que otra que lidere una empresa o visite a clientes potenciales con un simple jersey o una sudadera. No es que eso no haya cambiado, es que no lo va a hacer nunca.

Ser capaces de mezclar todo lo que estamos hablando, una buena sonrisa y salud dental con una forma de vestir formal, las posibilidades de éxito entre los emprendedores y los comerciales se dispara. Y ese es el objetivo que ambos persiguen y por el que deben trabajar desde el minuto uno hasta el último de todas y cada una de sus jornadas laborales. No perder de vista la importancia de esto puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. De estos dos, todos sabemos perfectamente con cuál nos quedamos.

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