El empleo es siempre una de las grandes necesidades de un país. Sin empleo, no hay dinero. Sin dinero, no hay ni consumo ni inversión. Y sin consumo o inversión, la economía se hunde hasta límites que ni siquiera podemos llegar a sospechar. A nadie le cabe la menor duda de que esa situación no es la idónea y que la cantidad de incertidumbres y malas noticias que nos dejaría una situación como esa terminaría incidiendo de un modo negativo en la vida de la gente. La pobreza coparía nuestras casas y calles y, desde luego, eso provocaría una tensión que sería difícilmente controlable.

Es importante que tengamos en cuenta una cosa: es imposible que una sociedad registre un empleo total y que no haya nadie que se encuentre en el paro. Es una utopía que es mejor que nos quitemos de la cabeza cuanto antes. Sin embargo, las personas que están paradas pueden estar preparándose para cuando les llegue el turno de ingresar de nuevo en el mercado laboral y, para ello, apuestan por realizar cursos de todo tipo. Es lo idóneo en una situación como la que marca el desempleo. Así también tendrán más posibilidades de acceder a algún puesto de trabajo relacionado con el curso que están desarrollando.

Son muchas las personas que están apostando por aprovechar el tiempo aunque estén en paro. Y la realización de todo tipo de cursos es una opción perfecta para ello. Es un win to win para empleados y empresas. Los primeros obtienen una mejora en sus conocimientos, poniéndose en la órbita de las empresas y ganando opciones para ser contratados. Para las segundas, es idóneo que la gente siga formándose porque llegará preparada al momento en el que empiecen a desempeñarse en un cargo determinado. Los profesionales de Inte TF nos han comentado que esa victoria por los dos lados es lo que está haciendo que la gente esté depositando su confianza en este tipo de cursos.

La sociedad agradece este tipo de actividades porque permite que todo el mundo se encuentre activo y que la gente siga formándose. La verdad es que se trata de un asunto de primera importancia y que permite que la sociedad continúe avanzando y formándose. Son muchas las personas que han tenido que pasar por el paro en la última década y que necesitan seguir activas de alguna manera para tener opciones de regresar con fuerza a un mercado laboral que es cambiante y que cada vez resulta más competitivo para cualquier tipo de persona.

Baja el número de parados en España 

Lo hemos pasado muy mal en los últimos tiempos en lo que tiene que ver con el número de parados en el interior de nuestras fronteras. Sin embargo, las cosas están mejorando en el interior de nuestras fronteras y eso es algo de lo que se hizo eco una noticia publicada en la página web de Las Provincias a principios de este año indicaba que teníamos la tasa de desempleo más baja de los últimos años. Y esa es una de las cuestiones que hemos estado deseando escuchar desde hace mucho tiempo.

Si tenemos en cuenta los datos que se han producido en España en los últimos años en relación al desempleo, está claro que hemos mejorado de lo lindo. Hemos querido echar un vistazo a estos datos a través de la página web de Statista. Durante los cuatro primeros meses del año 2021, el paro estuvo en torno a los cuatro millones de personas. En la actualidad, nos encontramos con poco más de tres millones. Está claro que el dato sigue siendo mejorable, pero vamos en el buen camino y por ahí debemos continuar.

Es evidente que el asunto concerniente al desempleo ha sido una de las cuestiones que más han preocupado en España desde que llegara la crisis económica en el año 2008. Las promesas electorales en torno al desempleo son las que han decantado la balanza en las elecciones y eso significa que la gente tiene ganas de trabajar y de cambiar la mala dinámica en la que se sumergió el país desde esa crisis, que recordemos que fue la más importante desde el crack de 1929.

Este va a seguir siendo uno de los temas de más relevancia a nivel social para las personas. El empleo marca nuestra vida porque nos proporciona los ingresos necesarios para cubrir nuestras necesidades (valga la redundancia) y para cumplir parte de nuestras actividades de ocio. Y eso, a fin de cuentas, es un mecanismo para hallar la felicidad. Ojalá que todo el mundo tenga la capacidad de acceder a él y que lo haga de una manera estable, con contratos de trabajo fijos y son tener que depender de renovaciones a corto plazo. Es la mejor manera de inicia un proyecto de vida.

 

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