Cuando se habla de algo tan importante como el bienestar y la productividad por parte de los trabajadores de una empresa, el vestuario que se utiliza por parte de los empleados es clave. Conscientes de la importancia que tiene este campo, os vamos a hablar largo y tendido sobre ello.
Razones por las que es crucial analizar el vestuario en el entorno de trabajo
Un vestuario laboral, cuando es personalizado, no solo realiza una labor de imagen o de profesionalidad, sino que también llega a influir de manera directa en la psicología e incluso en el físico de sus trabajadores. Estamos ante un tema de más importancia de la que se cree, y los expertos de Unicat en vestuario laboral nos comentaron al respecto que incluso se han llegado a producir debates en el terreno legal en nuestro país y también en la Unión Europea al respecto.
Para ejemplificarlo, podemos hablar de la Sentencia 457/2024 que se produjo por parte del Tribunal Supremo y donde se obligaba a los vigilantes a vestir corbata en verano en las grandes superficies. Pese a que se declaró que era algo totalmente legal, por parte de los trabajadores, se argumentaba que era algo que afectaba al bienestar y la comodidad.
Existen estudios que evidencian que los uniformes pueden llegar a afectar a la salud mental, lo que llega a generar una fatiga que no es necesaria. Cuando se soluciona este tema, aumenta la concentración y el rendimiento por parte de los profesionales, ya que se liberan recursos cognitivos que pueden dedicarse a tareas de valor. Por este motivo, debemos entender que la ropa con la que se trabaja es importante y tiene gran influencia en la forma en la que se trabaja.
¿Qué relación hay entre el vestuario y la salud física para los empleados?
Cuando hay un vestuario que no es el ideal, se puede producir una serie de problemas a nivel físico. Hablamos de acumulación en cuanto a estrés, temperatura, así como a posturas forzadas, alergias, rozaduras y demás. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales lo que hace es obligar a una evaluación de toda esta serie de riesgos, donde se incluyen hasta los de carácter ergonómico, que son aquellos en los que la vestimenta es fundamental. Un dato que refleja las bondades que tiene apostar por los programas integrales de bienestar es que se reduce de manera importante el absentismo y bajan considerablemente las incapacidades temporales. Si hay una vestimenta profesional que es confortable y que se ha diseñado para adaptarse al entorno de trabajo y a las tareas que se realizan, ello puede ayudar a evitar los golpes, caídas o el sobrecalentamiento y a que se reduzcan las lesiones y las bajas médicas.
¿De qué manera influye el vestuario en el bienestar emocional y en la salud mental de los propios empleados?
Existe una serie de riesgos a nivel psicosocial donde incluimos el estrés, la ansiedad, el agotamiento emocional o el burnout. Los datos dicen que en el territorio español cerca de un 60% de los trabajadores sufren de estrés en el trabajo, donde las protagonistas son las jornadas prolongadas y una reducida desconexión del trabajo. Por este motivo, elegir un vestuario que de verdad sea funcional, confortable para hacer la labor profesional, es algo que ayuda a reducir la tensión mental que deriva de una mala elección.
Cuando se lleva a diario una ropa que es incómoda, lo cierto es que el trabajador sufrirá una tensión adicional. Además, el trabajador debe contar con suficientes uniformes de recambio para cambiarse frecuentemente. Pensemos que tener que ponerse el mismo uniforme sin lavarlo puede llegar a provocar sensaciones de incomodidad adicionales nada deseables.
Las organizaciones que llevan años promoviendo la salud mental mediante el apoyo psicológico, así como la desconexión digital o los tiempos de descanso. La dotación del vestuario laboral lo que hace es mejorar de manera importante la satisfacción de los individuos y el compromiso del trabajador.
¿Qué impacto tiene el vestuario laboral en la cultura empresarial y la productividad?
Hay varios estudios en nuestro país que aluden a que los uniformes y la ropa laboral pueden ayudar a simplificar la rutina en el día a día, reduciendo el estrés matutino y haciendo que aumente la puntualidad. De la misma forma, colaboran a que se igualen las diferencias socioeconómicas más visibles y se fortalezca la identidad corporativa, lo que puede generar incluso un orgullo de pertenencia.
En este sentido, debemos hablar de que la imposición de un código de vestimenta que sea estricto sin que esté alineado con la clase de trabajo o clima laboral es algo que puede llegar a producir una gran insatisfacción. En la actualidad, la tendencia que hay es hacia un enfoque donde prime la flexibilidad. Se habla de los viernes “casual”, así como de adaptar el vestuario al contexto laboral, aumentando el bienestar sin que quede comprometida la imagen de los profesionales.
Ahora se ponen en valor las diferencias que hay a nivel de fisonomía entre los hombres y las mujeres, lo que desecha el concepto tradicional de “unisex” en el mundo del vestuario laboral. Las marcas y fabricantes adaptan los patrones a los dos sexos, tanto con respecto a camisetas como de pantalones, parkas, cazadoras y softshell o hasta en el calzado. Todo ello redunda en un mayor confort para los trabajadores.
¿De qué manera el confort del vestuario mejora la productividad?
Se ha demostrado que las compañías que tienen políticas enfocadas al bienestar en el vestuario profesional:
- Tienen menores cifras de bajas médicas y absentismo laboral
- Se produce un mayor compromiso y se retiene más talento
- Ahorro en costos laborales por cada empleado.
Algunos casos reales que lo ejemplifican
Muchas veces se suelen decir informaciones, pero no hay casos reales que lo sustenten. Aquí podemos hablar de que empresas como Seat o Mahou llegaron a aplicar políticas que combinaban el bienestar físico, emocional y de seguridad con unas reducciones de bajas médicas de hasta un 28%, según fuentes de LinkedIn. La conocida empresa Leroy Merlin en nuestro país cuenta con su modelo “Bienestar 360º”, que implementó una serie de talleres, focus groups y encuestas de cara a diseñar el vestuario laboral con el equipo a fin de mejorar la experiencia.
¿Cómo debe ser el vestuario laboral perfecto dependiendo del tipo de trabajo?
Entre los criterios más importantes están:
- Protección y funcionalidad: algo que debe hacerse cuando se integran las EPIs.
- Confort térmico y ergonómico: en la ventilación, tejidos ligeros y libertad de movimientos que pueden reducir la fatiga física.
- Sencillez: los uniformes deben ser simples y eficaces en la rutina del día a día.
- Autoexpresión y flexibilidad: de esta forma se adaptan al rol y al contexto sin que se pierda identidad profesional. Las empresas actuales lo que hacen es combinar el uniforme básico con opciones personalizadas y materiales que se adapten al verano y a las diferentes condiciones climáticas.
¿Cuáles son los beneficios en concreto que obtienen los trabajadores y empresas cuando se optimiza el vestuario?
Para el empleado:
- Reducción del estrés al tener que decidir sobre la ropa.
- Mejora su salud física y se reduce el riesgo a nivel ergonómico
- Mayor confort en la jornada laboral
- Ayuda a que haya un mayor bienestar a nivel emocional y que aumente la sensación de pertenencia
- Ahorro en el vestuario en el día a día.
Para la empresa:
- Aumenta la productividad
- Se reduce el absentismo y las incapacidades
- Mejora al retener talento
- Imagen de empresa comprometida y profesional
¿La inversión en vestuario laboral es una decisión estratégica?
Los vestuarios que están bien diseñados no son un gasto superfluo, son una inversión en salud, tanto física como mental, además de ser positivos para la cultura de la organización y su productividad.
La ropa laboral y EPIs, ayudan a mejorar la seguridad, el branding y el impacto social
Parece evidente que una buena ropa laboral y EPIs es la que cumple con lo que necesita el puesto de trabajo. Aunque puede parecer un requisito simple, las empresas deben prestar atención. Cuando trabajaba en Renault en planta, lo cierto es que los monos de trabajo eran cómodos y hacíamos las labores del puesto cómodamente, además de ser bastante atractivos; casi parecíamos del equipo de Renault Fórmula 1, como decía mi hijo. Además, dependiendo de a qué se dedique la empresa, deberán proteger la seguridad de los trabajadores en base a los riesgos específicos a los que se enfrenten. De igual forma, es fundamental que, como sucedía en el caso de Renault, se alinee con el branding y la imagen que tenga la empresa,.
¿Qué es lo que debemos valorar al adquirir una ropa de trabajo?
Vamos a ver de manera más profunda qué es lo que debe valorarse.
Confort y seguridad
Estamos ante algo que es lógico, puesto que la ropa en los entornos laborales se debe adaptar a la tarea que se hace y al sector. Imagínate que tuviésemos que llevar ropa elegante en una fábrica de montaje de motores, pues no sería de recibo, ¿no? Habitualmente, lo que implica es que ello necesite prendas protectoras, donde los tejidos sean resistentes, pero que también sean prácticos; se permita la libertad de movimientos y se valoren las condiciones climáticas del puesto de trabajo.
De igual manera, la ropa de trabajo se tiene que fabricar con materiales que sean capaces de resistir bien el desgaste del día a día y esos lavados que requieran. Algo que recomiendo encarecidamente, porque los monos en Renault eran fáciles de lavar, tanto en casa como cuando recurrías a lavadoras industriales.
Otros ejemplos
Para verlo mejor, os dejo por aquí algunos ejemplos de profesionales:
- Los obreros de la construcción: ellos precisan de pantalones multibolsillos reforzados, camisetas técnicas transpirables, así como chalecos reflectantes de gran visibilidad y prendas con las que puedan trabajar a la intemperie, como cortavientos o chaquetas impermeables.
- Los soldadores: deben tener una chaqueta y pantalones ignífugos que tengan cierres ocultos y costuras reforzadas, además de una serie de materiales como delantales, guantes y manguitos que sean específicos para la soldadura.
- Personal de limpieza profesional: En su indumentaria cuentan con pantalones cómodos, blusa y polo de carácter transpirable, o una bata ligera que repela las salpicaduras de los líquidos.
Requisitos normativos
Cuando se trata de elegir ropa laboral, es importante consultar las normativas de seguridad más relevantes para el puesto en concreto. Existen normativas respecto a la ropa de elevada visibilidad, a la protección contra el calor y las llamas o la protección contra la lluvia. Una norma importante es la UNE-EN 340, que se refiere a requisitos generales para ropa de protección. Existe toda una serie de estándares de ropa laboral que se deben tener en cuenta de acuerdo al tipo de trabajo.
Las EPIs son consideradas como una categoría en concreto en el campo de la ropa laboral que se orienta a la protección. Al elegirla y usarla se debe tener en mente:
- La necesidad se debe concretar partiendo de una evaluación pormenorizada de los riesgos a los que se expongan los trabajadores. Para ello, se deben elegir proveedores que tengan la capacidad de ofrecer EPIs homologados. En España, los EPIs deberán cumplir con la normativa de la CE y contar con etiquetas que indiquen el tipo, las normativas que cumplen, las tallas o la fecha de fabricación de estos.
- Otro apartado que es vital es garantizar que los EPIs sean compatibles entre ellos mismos, que se ajusten a cada uno de los trabajadores y que la utilización y el mantenimiento sean los adecuados.
- Todo ello al final implica la formación en concreto de los trabajadores para su utilización segura. Los EPIs son equipos de protección individual, algo que no debemos olvidar, y no pueden sustituir a las medidas de protección colectivas, las cuales se deben incorporar en los sistemas y estrategias de protección más amplias.
Branding e imagen de marca
Queremos acabar aludiendo a algo de lo que hemos hablado también antes, puesto que la ropa laboral es una inmejorable carta de presentación para las empresas. Por este motivo, los uniformes deben tener coherencia con la identidad a nivel visual de la empresa, donde pueden incorporar logos, colores corporativos y demás elementos que pueden ser personalizados.