El ruido, la causa más grande de desconcentración en el trabajo

El ruido, la causa más grande de desconcentración en el trabajo

Si hay algo que atenta contra la productividad de cualquiera de los trabajadores de una empresa, con independencia del sector al que ésta se dedique y con independencia también del rango que tenga el propio trabajador, esa es la falta de concentración. Una falta de concentración que, por otra parte, es bastante habitual y que provoca no solo que exista una falta de acción o que no se cumplan los objetivos marcados, sino que además es la principal responsable de que se ocasionen accidentes laborales.

En ocasión, el trabajador no sufre una falta de concentración a causa de motivos propios, sino que la padece como consecuencia de que en el lugar en el que trabaja se producen determinados ruidos o molestias que le impiden concentrarse y desarrollar esa labor por la cual forma parte de la entidad. Acabar con este tipo de molestias o ruidos se ha convertido en la misión principal de muchas empresas, que en algunas ocasiones tienen éxito en este propósito y en otras no.

El ruido es el principal motivo de la desconcentración en el trabajo y es por tanto el principal enemigo de la entidad. Las ventanas juegan un papel fundamental en el aislamiento de las oficinas de ese ruido tan molesto y tan perjudicial. Ya se sitúe en el centro de una ciudad o cerca de alguna carretera, las oficinas son lugares en cuyo exterior es probable que exista una enorme cantidad de ruido. Los profesionales de diferentes empresas ya se han puesto manos a la obra para tratar de evitarlo, según nos han contado desde Aluminios Villafontana. Y los resultados parecen estar siendo bastante satisfactorios.

Muchos de esos empresarios, según nos han contado desde la misma empresa, han destacado que el cambio de sus ventanas da la respuesta al aumento de productividad que han demostrado sus respectivas empresas en los últimos meses. El trabajador, con un aislamiento acústico mayor, puede ser más productivo al existir una molestia mucho menor y, ante todo, puede sentirse mucho menos estresado, por lo que hará su trabajo de una manera mucho más natural, sencilla y fluida.

¿Qué otros consejos existen para paliar la desconcentración en el trabajo?

Lo que hemos contado hasta ahora es fundamental para evitar esas faltas de concentración que se producen por parte de la mayoría de los trabajadores de la mayoría de las empresas. Pero no es la única manera de evitar que se produzca este tipo de situaciones. Hay muchas más maneras para combatir este mal y en Internet hemos podido encontrar algunos consejos para hacer posible este combate. A continuación los destacamos.

El portal web Universia propone un total de cinco consejos que pasamos a analizar:

  • Analizar tus hábitos. Es innegable que no podemos encontrar una solución si no somos capaces de identificar el problema. De esto último trata este primer consejo.
  • Prepara el escritorio. La organización juega un papel muy importante en lo referido a la concentración y este segundo consejo gira en torno a ella.
  • La organización del día es importante. Darle prioridad a unas tareas es el método más sencillo para tratar de cubrir todos los campos en los que tenemos que trabajar durante la jornada.
  • Cronometrar tus tareas es un consejo muy importante porque gracias a esto podrás establecer un programa diario que tendrá en cuenta los tiempos que tardes para cada tarea. De este modo es más fácil determinar prioridades.
  • Evitar dejar para mañana algo que se puede hacer hoy también es algo muy recomendable.

Cerramos el artículo con los consejos que aparecen en una noticia publicada por América Economía para tratar de plantarle cara a la desconcentración en el trabajo.

  • En primera instancia, es importante destinar un único lugar de trabajo para conseguir no perder de vista todo aquello que tenemos que resolver.
  • Rodearse de empleados disciplinados y responsables es fundamental.
  • Retirar cualquier objeto que nos pueda distraer de la vista es algo tremendamente recomendable a fin de cumplir el objetivo que tengamos marcado.
  • Preparar todos aquellos objetos que necesitemos para cumplimentar nuestras tareas es una forma de organizarnos y de que no se nos olvide nada.
  • Apuntar en una agenda las tareas que hay que resolver a lo largo del día es una labor muy simple y muy efectiva todavía a día de hoy.
  • Plantearse objetivos y un plazo para hacerlos es, a su vez, una tarea útil y sencilla.
  • Establecer una recompensa si esos objetivos son cumplidos es una manera de motivarse. Y la motivación es una forma muy efectiva de lograr las cosas.