Un fenómeno curioso que se está dando en la actualidad es que empezamos buscando piso en internet, navegando en portales tipo Fotocasa o Idealista, pero terminamos escogiendo otro que nos ofrece una inmobiliaria. En estos casos, los portales sirven como medio para poner en contacto a los compradores o inquilinos con las agencias.
El 90% de las búsquedas de piso, tanto para compra como para alquiler, se inician en internet, tal y como pone de manifiesto la consultora GFK España. Los portales inmobiliarios atraen mensualmente a 14,7 millones de usuarios en España. Esto viene a ser el 36% de la población. Un tercio de los habitantes de nuestro país ojea a menudo internet para mirar pisos.
Los millennials son los más implicados en esta práctica. Representan casi el 40% de los usuarios de los portales inmobiliarios. Las búsquedas son más frecuentes en ciudades con más de 500.000 habitantes que en ciudades pequeñas o zonas rurales.
Hay que tener en cuenta que muchas de estas búsquedas no corresponden a una necesidad inmediata. El usuario entra en internet para testear el mercado o porque está barajando la posibilidad de comprar o alquilar en un futuro.
Cuando hay cierta urgencia, se establece una relación más directa entre el interesado y la agencia. Es probable que el usuario haya contactado con la inmobiliaria a través de un portal de internet, pero es la agencia la que se esfuerza por resolver las necesidades del comprador o inquilino, o es este, el que pasa a buscar directamente en el catálogo de la página web de la inmobiliaria el piso adecuado.
Las visitas a las páginas webs de las inmobiliarias suben cuando se realiza una búsqueda acotada. Como por ejemplo, buscar un chalet de cierto nivel en la costa o comprar una propiedad rural. Esto se debe a que las inmobiliarias están cada vez más especializadas en un sub-nicho.
Trabajar con un particular o con una inmobiliaria.
En primer lugar, hay que partir de que cada vez hay menos particulares que vendan o alquilen su piso directamente. La mayoría de los propietarios contratan a una inmobiliaria y, entre aquellos que deciden operar directamente, una gran parte, al mismo tiempo, han delegado el servicio en una agencia. Es decir, el mismo piso lo puedes encontrar ofertado por la agencia y por el particular. Al propietario le interesa vender o alquilar lo antes posible.
Apoyarse en una agencia se debe a que el trabajo comercial lleva mucho tiempo. El propietario debe estar pendiente de que su piso se anuncie en la mayor cantidad de sitios que pueda y tiene que atender las visitas.
Todavía persiste la idea de que tratar con un particular, directamente, puede ofrecernos mejores condiciones económicas. De entrada no tenemos que pagar la comisión de la inmobiliaria, lo que nos da margen para negociar una bajada de precios. Eso es así, pero no es menos cierto que la inmobiliaria nos ofrece más garantías legales que trabajar directamente con el propietario.
Todas las operaciones que realiza una agencia inmobiliaria están ajustadas a la ley. Son profesionales del sector, con una licencia pública para trabajar en él. En un asunto tan delicado como comprar o alquilar una vivienda nos conviene que todo sea legal, ya que estaremos más protegidos.
Las inmobiliarias tienen un mayor dominio del marketing digital que ningún particular. La gran mayoría de pisos que se alquilan o se venden en los portales son de agencia. Las agencias inmobiliarias tienen más herramientas y más destreza para moverse en internet, ya que se ha convertido en su medio natural.
Alquilar sin conocer al propietario.
Con la digitalización de los negocios inmobiliarios se puede alquilar un piso sin entrar en contacto con el propietario, durante todo el tiempo que dure el alquiler. El propietario delega en la agencia inmobiliaria, ya no solo la contratación del alquiler, sino toda la gestión. La relación, la mayor parte del tiempo, se mantiene a distancia, por e-mail y por teléfono.
El inquilino entra en contacto personal con el agente inmobiliario el día de la visita del piso y el de la firma del contrato. La agencia facilita un número de cuenta para el pago de la mensualidad y se encarga de gestionar el cambio de titular de los suministros energéticos: luz, agua y gas natural. Para cualquier incidente, pone a disposición del inquilino sus medios de contacto: el teléfono de la agencia, el cual se atiende en horario de oficina, y la dirección de correo electrónico.
Gestionar alquileres a distancia por medio de un intermediario no es una actividad nueva. Esta es una tarea que han asumido muchos administradores de fincas, antes, incluso, de la irrupción de internet. Pero ahora se está extendiendo como un servicio más que las agencias inmobiliarias prestan a sus clientes.
Podemos pensar que no trabajar directamente con el propietario deshumaniza los alquileres. Que establece una relación más fría. Pero lo cierto es que al trabajar con una inmobiliaria encuentras un servicio más profesional, que no solo es ventajoso para el dueño del piso, tanto en cuanto se desentiende de sus preocupaciones, sino que también resulta más eficiente para el inquilino.
Un sistema de alquiler dinámico y efectivo, con el que puedes contactar con la agencia inmobiliaria en cualquier momento, por e-mail, o llamándoles por teléfono cuando la situación lo requiera. Con este sistema, la agencia actúa como intermediario entre el propietario y el inquilino todo el tiempo, no solo en la firma del contrato.
Más protección para el comprador o el inquilino.
Trabajar con una agencia reporta seguridad al comprador o inquilino. Le ofrece garantías legales. Estos son algunos beneficios que podemos encontrar de trabajar con una agencia:
- Acceso a una mayor oferta de viviendas. Ya lo hemos dicho al principio. Podemos contactar con la agencia por medio de una anuncio que hemos visto en un portal inmobiliario, pero si la agencia trabaja bien con su relación con los interesados, puede poner a su disposición toda su cartera de inmuebles, facilitando la búsqueda de uno que se adapte a nuestras necesidades.
- Ahorro de tiempo en la búsqueda. Del mismo modo, conociendo cuáles son nuestros criterios en la búsqueda de vivienda (zona, precio, tamaño del piso) nos pueden ayudar a encontrar el piso deseado, ahorrándonos mucho tiempo en la búsqueda.
- Asesoramiento profesional durante todo el proceso. La agencia nos va a orientar sobre precios, condiciones de alquiler o compra, gastos extra y aspectos legales que pueden resultar complejos si no se tiene experiencia.
- Seguridad jurídica. Las agencias revisan la documentación de la vivienda, los contratos y las condiciones del preacuerdo (entrega de arras o señal), para que todo esté correcto. De acuerdo con lo que fija la ley.
- Ayuda en la negociación. Al agente inmobiliario le interesa vender o alquilar el piso, puesto que de esta manera cobrará la comisión. Por lo que podemos encontrar en él un aliado valioso para renegociar las condiciones y obtener un acuerdo más ventajoso.
- Gestión de trámites administrativos. Desde la preparación del contrato hasta la coordinación con notarios, bancos o registros, la agencia puede encargarse de gran parte de los trámites asociados a la compra de una vivienda.
- Servicio postventa. La agencia nos puede resolver muchas dudas relativas a la vivienda, incluso después de haber firmado el contrato de alquiler o haber formalizado la compra.
Búsquedas geo-localizadas y mercados específicos.
Alquilar o comprar un piso recurriendo a una agencia es especialmente interesante si estamos buscando un inmueble muy concreto. Que esté ubicado en una zona muy acotada o que tenga unas características especiales.
Las inmobiliarias tienden a la especialización. Una inmobiliaria se dedica a vender o alquilar pisos en una ciudad o una comarca y controla gran parte de la oferta inmobiliaria que se mueve en la zona. Gracias a su actividad profesional ha tejido toda una red de contactos que le permite acceder a información privilegiada de primera mano. Por lo que si buscamos una vivienda en un lugar geográfico muy concreto, trabajar con la inmobiliaria nos va a facilitar mucho las cosas.
Lo mismo sucede con mercados especializados, como puede ser la compra de viviendas de lujo o de alto standing. Aunque el mercado inmobiliario ha pasado por momentos delicados desde que terminó la crisis del 2008, la compra-venta de viviendas de lujo ha conservado una buena salud en España. Nuestro país es interesante, sobre todo para inversores extranjeros, en lo que se refiere a la compra de este tipo de inmuebles. Además de las zonas tradicionales de alto nivel, como la Costa del Sol o las Baleares, en los últimos tiempos han emergido zonas interesantes como la costa alicantina en la que puedes encontrar villas y apartamentos de lujo de alta calidad.
Algunas inmobiliarias de la zona se han especializado en estos productos. Como Lyt Properties, una agencia inmobiliaria que trabaja en la zona de Jávea y Gata de Gorgos, provincia de Alicante, desde hace más de 15 años y que en su web puedes encontrar villas con vistas al mar, de una calidad estupenda.
Precisamente el conocimiento de la zona, la mayor parte de estas inmobiliarias son locales, y el dominio del mercado en el que se han especializado, lo convierten en un instrumento valioso para hacer compras muy determinadas.
En este tipo de compras y alquileres son en las que los internautas recurren más a las webs de las inmobiliarias. Las inmobiliarias especializadas ofrecen unos resultados más perfilados y, en ocasiones, una oferta de viviendas más amplia, de la que vas a encontrar en un portal inmobiliario genérico, aunque utilices los filtros de búsqueda.
Hoy las inmobiliarias operan por internet.
El 69% de los agentes inmobiliarios en España tienen página web propia. El 90% de las agencias inmobiliarias publican sus ofertas en más de dos portales inmobiliarios. Señala el blog de marketing digital Digitalegy, que el 95% de los agentes inmobiliarios utilizan a diario el correo electrónico y que 96% realizan buena parte de su actividad profesional online. Internet se ha convertido en el espacio natural de los agentes inmobiliarios.
Atrás quedaron aquellas inmobiliarias con despacho a pie de calle, que los interesados visitaban para encontrar piso. Esto no quiere decir que aún no existan inmobiliarias con oficinas físicas, porque quedan bastantes, pero buena parte de su actividad, principalmente, de promoción y captación de interesados, se efectúa online.
Contactar con una inmobiliaria a través de internet, que tiene una sede física, aumenta la confianza de los usuarios. El interesado sabe que se puede dirigir a una oficina, tienda o despacho si lo considera necesario, pero buena parte de las operaciones las va a realizar por internet y por teléfono, porque le resulta más cómodo.
Hoy por hoy, para que una inmobiliaria tenga éxito debe saber moverse por internet como pez en el agua. Ya no le basta con tener buenos comerciales.
El uso de nuevas tecnologías.
Las nuevas tecnologías se están incorporando al marketing digital. En concreto a las estrategias de marketing que utilizan las inmobiliarias en internet. La web de la escuela de negocios Rebs 30 nos habla del Big Data inmobiliario.
La tecnología Big Data es un sistema que es capaz de procesar millones de datos de manera simultánea y ofrecer opciones partiendo de los comportamientos del usuario en internet. Esta tecnología ya se utiliza en Redes Sociales y plataformas. Así, por ejemplo, cuando estás viendo videos en YouTube, la web te sugiere una serie de videos relacionados con tu historial de visualizaciones en la plataforma. Cuando estás navegando en Facebook o Instagram, la red social te presenta publicidad acorde con tus gustos e intereses. El resultado es sorprendente. Piensas que internet te conoce a la perfección. No es así, lo que hace es que utiliza herramientas tipo Big Data que analiza e interpreta la huella digital que has dejado.
Del mismo modo, la web de una agencia inmobiliaria puede emplear herramientas de este tipo e ir enviándote notificaciones de pisos que se ajusten a tus intereses de manera que sean los pisos los que te encuentren a ti y no al revés.
Esto no acaba más que de empezar. La evolución del mercado inmobiliario va a correr ligada a internet y a las nuevas tecnologías. Ofreciéndonos resultados cada vez más precisos.