Marketplaces, un beneficio mutuo

Marketplaces, un beneficio mutuo

¿Os suenan las plataformas Alibabá o Aliexpress? Puede que antes fuera Ebay la plataforma asiática por excelencia pero eso ya ha cambiado y junto a Amazon se erigen las gigantescas Aliexpress y Alibabá, mucho más económicas que Amazon en algunas ocasiones y con unas garantías tan buenas como las que presta el gigante del e-commerce en Europa.  Así, el comprador particular puede conseguir ropa, aparatos electrónicos  y caso cualquier otro producto mucho más económico que en las tiendas físicas, y del mismo modo, el profesional también puede hacer lo propio.

Lógicamente todo tiene sus desventajas, pero parece ser que, según las estadísticas del último año, son desventajas que merecen la pena.

Como en casi cualquier sector, hay productos de muy buena calidad y de muy baja calidad en cualquier tienda y Aliexpress o Alibabá no son diferentes en este sentido. Eso significa que, al no poder tocar el género, podemos llegar a comprar prendas de ropa de muy buena calidad por la mitad, e incluso menos, de lo que nos costarían aquí, pero también comprar prendas que no sirven ni como para papel de fumar. Pero esto es algo subsanable si tienes algo de vista ya que en la mayoría de productos aparecen las opiniones de compradores españoles y de otros países, y si un producto no tiene opiniones no compres, directamente.

En esas opiniones podemos ver lo contenta o decepcionada que está la gente que ha comprado previamente ese producto y así hacernos una idea de qué es exactamente lo que estamos comprando.

Otra desventaja es el tiempo que debemos esperar para recibir el producto, a no ser que paguemos el envío express claro está. Lo normal es que un producto de Aliexpress pueda llegar a tardar 20 días en llegar hasta nuestra casa, básicamente porque proviene del país asiático y eso son muchos kilómetros y aduanas por las que pasar. Pero si no tienes prisa, o eres una persona previsora, no tendrás problemas al respecto. Por eso comerciantes españoles están empezando a optar por este tipo de plataformas para proveerse de los productos que posteriormente venderán en sus tiendas físicas y online.

Catalinos, distribuidor de ropa al por mayor en España, asegura que el profesional de calidad sigue recurriendo a los grandes mayoristas de moda para llenar sus almacenes, pero los nuevos pequeños empresarios o aquellos que optan por la venta de ropa muy económica de pocos usos están empezando a ver en las plataformas asiáticas a su gran proveedor  lo que es un arma de doble filo.

El cliente que, por lo general compra una prenda pensando que es una cosa y luego descubre que es otra muy diferente acaba por no volver a la misma tienda en busca de otros productos, lo que supone una pérdida de clientela constante y en este sector, lo primordial es conseguir una clientela fiel que siempre quiera volver.

Y viceversa

Pero ¿y si pensamos en la situación contraria? La mayoría de los eCoomerce españoles tienen presencia en estas plataformas también con la idea de poder vender una mayor cantidad de sus productos que haciéndolo solo a través de su web.

Es sencillo: un comerciante de ropa con tienda física monta también una tienda online a través de la cual vender sus prendas en toda España. Al poco tiempo, tras conocer la posibilidad de vender su ropa también a través de plataformas de reconocido prestigio como Amazon o Aliexpress, opta por abrirse una cuenta en ellas y vender también productos a través de las mismas. ¿Fácil verdad?

Se trata justo del caso contrario al que veríamos anteriormente en el que eran esas plataformas las que proveían de productos al comerciante español ya que, en este caso, es el comerciante quien provee de productos a la plataforma que, tras venderlos, se queda con un porcentaje de la venta acordado previamente con el vendedor.

Al final, y por mucho que fastidie al pequeño comercio, este tipo de plataformas son el futuro, siempre y cuando te sepas mover en un mundo más digital que real y manteniendo siempre la vista en unas bases de gestión logística y económica que, al final, son las que mantienen un negocio a flote y no los nuevos negocios del tipo dropshiping y similares.