Las oposiciones más demandadas

Las oposiciones más demandadas

Después de la crisis económica, muchas de las personas que perdieron sus empleos aprovecharon ese mal momento para preparar unas oposiciones, y poder optar a un trabajo que les asegurara un sueldo para toda la vida. Todavía hoy en día son muchos los que se decantan por intentarlo, aunque una vez empiezan a informarse se dan cuenta de que el mundo del opositor es una carrera de fondo desde el principio y es que, muchas personas desconocen todo el proceso que hay que realizar hasta que llegas al día del examen, por lo que la preparación empieza mucho antes de sentarse a estudiar.

Requisitos

Existen unos requisitos comunes a todas las oposiciones, con ligeros cambios en función de la convocatoria que debes cumplir, si quieres poder optar al examen:

-Poseer la nacionalidad española o la de un Estado miembro de la Unión Europea, en función de las oposiciones.

-Tener 16 años como mínimo, o 18 según dependiendo de la oposición y no exceder la edad de jubilación forzosa.

– No haber sido separado mediante expediente disciplinario del servicio de cualquiera de las Administraciones Públicas.

¿Cuál es la formación exigida?

Elegir entre una oposición y u otra depende de muchos factores: la titulación obtenida, la vocación, el deseo de desempeñar uno u otro puesto, el tiempo disponible para la preparación… En la Administración pública podemos encontrarnos profesionales de todo tipo, desde los que necesitan haber cursado una carrera universitaria para poder desempeñar su función, hasta los que pueden hacerlo con la educación básica. Cuanto mayor sea el nivel formativo, mayor será la responsabilidad, y en consecuencia mayor será el sueldo. Por esto, los cuerpos de funcionariado se dividen en oposiciones de grupo A, B o C.

En el grupo A, encontramos a los profesionales más cualificados. Se necesita ser graduado o licenciado para poder acceder a estos puestos de la Administración. Así mismo, dentro de este grupo hay dos niveles, A1 y A2, que se diferencia por las responsabilidades que se adoptan en cada puesto. En el subgrupo A1 las funciones que se realizan son directivas, de gestión, ejecución, inspección, control, estudio y propuesta de carácter administrativo superior. Mientras que los del A2 colaboran con lo del A1 en las tareas administrativas y realizan las funciones que no están atribuidas especialmente a los técnicos superiores del Grupo B.

Para optar a una plaza en el grupo B la titulación necesaria es una titulación técnica superior (FP). Son, por ejemplo, las de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (Policía y Guardia Civil).

El grupo C es el cuerpo de funcionarios al que se puede acceder con una titulación básica. Es por ello que las oposiciones de este grupo son las más demandadas y también son a las que más gente se presenta, según los últimos datos.  Como ocurre en el grupo A, en este grupo también hay subcategorías, pero en este caso sí que están diferenciadas por la titulación de los aspirantes. Para poder acceder al subgrupo C1 es necesario tener el título de bachillerato o técnico de grado medio (FP). Para las de C2 sólo exigen tener el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Casi un 35% se decanta por ellas por exigir una titulación inferior, porque el temario no es muy extenso y especializado y porque se convocan muchas más plazas.   Sin embargo, lo más importante para calcular la demanda de una oposición, no es sólo el número de plazas ofertadas, si no el número de personas que se presentan. En las del grupo C, por ejemplo, para las de administrativo, aunque se publican miles de plazas la demanda es mucho mayor que para las de grupo B o A.

Este año, por ejemplo, se han ofertado miles de plazas para cubrir puestos en la Administración del Estado como Administrativo del Estado o Auxiliar Administrativo del Estado.  Son dos de las oposiciones que más demanda está teniendo últimamente. En ambas opciones, aunque los puestos son de carácter administrativo “genérico”, se desempeñan funciones administrativas de distinto nivel, pero sin estar especializado en ningún ámbito en concreto. Los destinos que se oferta en ambas son muy variados, y hay que ser conscientes, de antemano, que si apruebas puedes acabar trabajando en cualquier órgano de la Administración General del Estado, en cualquier ciudad de España.

Esta es una de las principales razones por las que señalábamos al principio, que empezar a opositar es mucho más que ponerse a estudiar. Tal y como señalan en Oposiciones Age, el perfil idóneo para decantarse por uno de estos puestos son personas a las que no les importe mudarse allá donde consigan la plaza, puede que de forma permanente porque las comisiones de servicio son cada vez más difíciles de conseguir y el concurso de traslados tiene una media de consecución de 8-10 años. Es sí, también destacan que el nivel de competitividad es menor que en otras de su misma categoría, por lo que hay que valorar los pros y los contras y decidir si nos interesa o no realizar ese esfuerzo.