La imagen personal en el siglo XXI

La imagen personal en el siglo XXI

La imagen personal en el trabajo, es algo que hay que cuidar en extremo, y no solo a la hora de hacer una entrevista o cuando se tiene un cargo de responsabilidad. Independientemente de tu puesto dentro de la empresa, tu imagen ha de ser en todo momento, impecable. Una buena imagen, te puede ayudar a encontrar un buen trabajo, a conseguir un ascenso, a enganchar a nuevos clientes y a triunfar en el mundo laboral. Nunca, como hoy, la imagen ha sido tan importante. Sí, eres lo que pareces, porque nadie se va a preocupar de profundizar más, y sobre todo, a nivel profesional. Una imagen, dicen, vale más que mil palabras, y es cierto.

Una imagen vale más que mil palabras

Una buena imagen, va más allá de ir limpio y aseado. Hoy se pide mucho más. Pero lo cierto, es que es precisamente por la limpieza por donde hay que empezar. Un trabajador sucio, igual que un centro de trabajo sucio, es la peor imagen que una empresa puede ofrecer a sus clientes. Además, una mala elección a la hora de vestirse, podría ser fatal también para un negocio. Para evitar el problema de las prendas inapropiadas en el puesto de trabajo, cada vez son más las empresas, sobre todo si se trata de trabajos cara al público, que optan por uniformar a sus empleados. El uniforme, habla de la empresa, y por lo tanto, ha de estar perfectamente limpio.

El problema es que en ciertos puestos de trabajo, los uniformes tienden a mancharse una barbaridad. Pongamos como ejemplo el caso de la hostelería. Los cocineros y camareros suelen ensuciarse la ropa y con un tipo de manchas que son muy difíciles de sacar, sobre todo con los métodos tradicionales. Es por esto que cada vez más empresas, deciden enviar la ropa de trabajo a lavanderías especializadas, y que se ocupen los profesionales de hacerlo.

Una de estas lavanderías especializadas en ropa laboral es Clat Gestión de Ropa Laboral, donde ofrecen servicios de lavandería industrial y renting textil para fabricantes y distribuidores de la industria alimentaria, empresas que elaboran envases y packaging, hortofrutícolas, farmacéuticas, químicas, laboratorios, empresas de gestión de residuos, etc. Esta empresa tiene amplia experiencia en la gestión de ropa de trabajo, contando con un equipo de profesionales capaces de garantizar los resultados en todos y cada uno de sus trabajos, y siguiendo los máximos controles de calidad. Y es que algunas manchas, no consiguen eliminarse en casa, en la lavadora normal y con los detergentes típicos. Lo mejor en estos casos es dejarlo todo en manos de los que de verdad saben y cuentan con medios para hacerlo.

Pero como decíamos, esto no es suficiente. No basta con esto. El cuidado de la imagen implica tener en cuenta un conjunto de detalles: la ropa que vestimos, el perfume, el maquillaje y los complementos, el pelo, el peinado, el bigote o la barba. Pero la imagen va más allá de la simple apariencia física. La imagen es también una cuestión de actitud. Así, hay que cuidar el comportamiento, los gestos, el tono y el volumen de la voz, la sonrisa. Y al llegar al puesto de trabajo, los problemas personales, amiga, has de dejarlos en la puerta, no entres nunca con ellos o se notará en tu imagen personal. Lo malo, siempre sale hacia afuera.

La importancia de la imagen personal es tal, que influye en el modo en que los demás te ven y por lo tanto, en su opinión acerca de ti. ¿Has oído hablar del efecto halo? Pues bien, se trata de un comportamiento muy común en los seres humanos, que tienden a juzgar a las personas por su aspecto y atribuir cualidades positivas a las personas que les resultan más atractivas. Es por esto, que en publicidad suelen usar a personas famosas y guapas para anunciar un producto o servicios.

Pero la imagen personal se puede modificar a tu gusto, transformar a tu antojo. Tú puedes crear tu propia imagen personal. Se trata de vestir de manera adecuada y adaptarse al contexto y a la situación, lo mismo que tu comportamiento, y sobre todo, siempre, siempre, siempre, has de cuidar en extremo tu higiene personal. Unas uñas sucias o mal pintadas, un cabello despeinado, unas manchas en la camisa, unos pelos en la ropa… todo esto puede echar al traste tu imagen en décimas de segundo. Perder un trabajo por esto, no conseguir un ascenso o quedarse fuera de la selección de personal, no sería raro en estas condiciones.