El nuevo abogado 2.0

El abogado 2.0

Soy uno de esos tantos y tantos licenciados en Derecho que cada año salimos de las Facultades. La maldita crisis económica ha provocado que nuestro trabajo sea uno  de los que más ha sido atacado. Es sencillo, si la gente no tiene dinero para comer, menos aún lo va a tener para meterse en litigios. Por ejemplo muchos matrimonios no se separan por hacer frente al costoso procedimiento.

Sin embargo, yo no me di por vencido, y tenía claro que en este mundo hay sitio para todos, pero solo se quedarán y lograrán sus metas los que apuesten. Por eso supe que apostaría por ser un abogado 2.0, o lo que es lo mismo, un abogado conocedor de las nuevas tecnologías para aplicarlas a este oficio. Estaba claro que internet era la solución.

Mis primero pasos fueron registrarme en todos los foros de asesoramiento legal y en todas aquellas webs donde los usuarios realizaban consultas de carácter legal. A medida que empecé a responder consultas de usuarios que tenían problemas, me surgían oportunidades de negocio. Era fácil, tú les dabas los pasos a seguir, pero estaba claro que esa gente necesitaba un asesoramiento, y que mejor que hacerlo con la persona que te ha contestado y te ha puesto todo en bandeja. Poco a poco iba ganando clientes, y todo ello de manera virtual. Se cumplía el dicho de Mahoma y la montaña.

Posteriormente ya usé redes sociales más profesionales, no son las tradicionales de facebook o twitter, sino otras que consisten en registrarte como profesional. En ellas no hablarás de tus últimas vacaciones o de tu comida favorita, aquí tienes que ofrecerte como trabajador, publicar tus logros, tus últimos trabajos. Es decir, venderte. En estas páginas la gente también hace preguntar y busca asesoramiento profesional, y es ahí donde hay que estar atento.

Está claro que el futuro de los abogados es relacionarse con los clientes de manera continua pero a través de las nuevas tecnologías, cada vez estos son más exigentes y tienen herramientas para elegir al mejor profesional que pueda llevar su caso y al menor coste posible. Por eso tenemos que ofrecerles lo mejor. Hay que decir adiós al papel, a los antiguos despachos que se cambian por despachos virtuales, los archivadores gigantes son remplazados por directorios en la red y en las famosas nubes, la gestión de secretarias y agendas son ahora realizadas por agendas electrónicas y tareas programadas que nos avisan en nuestros Iphone o en nuestras Black Berry. Está claro que las nuevas tecnologías han llegado para hacernos más fácil la vida y sobre todo para poder interactuar con nuestros clientes a la hora que sea.

La de abogado es una profesión para saber reinventarse. Gracias a mis comienzos ahora puedo decir que estoy trabajando en uno de los mejores bufetes de España, se trata de Abbantia, con oficinas en Madrid, Bilbao y Sevilla, que han sabido encontrar su hueco gracias a su buen trabajo y a saber reinventarse.

 

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