Reuniones empresariales en el término rural

Reuniones empresariales en el término rural

Os voy a recomendar una acción para cuando veáis que las cosas en vuestra empresa no van bien. Hace un año, mi empresa era un polvorín. Muchos trabajadores estaban hartos de su sueldo, otros se quejaban de sus funciones, los jefes estaban más interesados en asuntos personales que en los propios de los negocios. En definitiva, un desastre. Así que el jefe máximo decidió meter savia nueva y organizar a una empresa externa el funcionamiento. Llegó Julián, y lo  primero que hizo fue organizar una reunión entre todos.

Hasta aquí todo puede sonar normal, sin embargo, lo raro llegó cuando nos enteramos de que la reunión sería en una casa rural. En concreto en una casa alquilada en Torrejón del Rey a la empresa Fresno Inmobiliaria. A todos nos extrañó, pero la verdad es que este hombre tenía las ideas claras y nos metió en la casa durante una semana. Era lo más parecido a un Gran Hermano que había visto nunca. Estaba claro que de ahí íbamos a salir por la puerta grande, más unidos que nunca, o por el contrario, nos íbamos a tirar de los pelos.

Hay que reconocer que el sitio era perfecto. Un pueblo de poco más de 5.000 habitantes pero con mucho encanto. Existe un diminuto enclave de Torrejón dentro de la provincia de Madrid, único territorio de Castilla-La Mancha aislado en otra región, conocido como Los Barrancos y La Canaleja. Os lo recomiendo. La casa también era magnífica. Este chalet tiene 245 m2 construidos y se distribuye en 3 plantas. A la planta baja accedíamos desde un fantástico porche acristalado, un baño completo con plato de ducha, cocina estupenda amueblada en office, un gran salón de 26 metros cuadrados muy luminoso con salida al exterior. Íbamos a pasar siete días y tenía que estar todo perfecto.

Llegó el momento de la verdad y lo que hicimos fue una terapia empresarial entre otros. Los primeros días fueron duros. Recuerdo que la primera actividad fue romper un teléfono móvil. Nos contaron que era la representación del estrés que padecemos en el trabajo. La verdad es que es algo que recomiendo a todo el mundo porque sirvió para quitar presión. Vivimos en una sociedad que nos tiene controlados gracias a las nuevas tecnologías.

Labor del coaching

Posteriormente llegó un coaching, ahora que están muy de moda, y comenzó con una terapia que al principio consistió en decirnos todo a la cara. Sin caretas. Era el momento de desvelar qué problemas teníamos, lo que nos molestaba, lo que criticábamos de la empresa. Una vez que teníamos los problemas, había que buscar las soluciones. Fueron momentos de tensión pero que nos sirvió para seguir creciendo.

La experiencia nos sirvió para conocernos más, para saber que con el diálogo se pueden solucionar los problemas. Y así poco a poco fue trascurriendo la semana entre cenas, reuniones y algún momento de ocio. El fin de fiesta fue perfecto con una gymkana deportiva que sirvió para quitarnos toda la adrenalina que acumulábamos.  Desde ese día, el funcionamiento de la empresa ha mejorado con pasos de gigantes. Sigue habiendo problemas, como en todos los días, pero ahora somos capaces de decirnos las cosas a la cara, pero desde una crítica constructiva. En el recuerdo de la empresa siempre quedarán esos siete días en  Torrejón del Rey. Experiencia muy recomendable.