Las plagas, un problema de primera magnitud en verano

Las plagas, un problema de primera magnitud en verano

Llegan los meses de calor a España después de un invierno bastante complicado, quizá el que más de los últimos años. Y eso no es del todo positivo para un gran número de familias o empresas. Las lluvias caídas durante todo el invierno pueden traer problemas que llegan con efecto retardado durante los meses de primavera y también durante los de verano. Uno de esos problemas es el que está ligado a las posibilidades de que se produzcan plagas de insectos.

En efecto, el diario La Vanguardia informaba el 14 de junio de 2011 que las lluvias caídas durante la primavera podían provocar que se intensificaran las plagas de mosquitos durante aquel verano, algo que finalmente terminó ocurriendo. Aquel año, la cantidad de precipitaciones que cayeron en España no fueron las que han caído este año. Por tanto, este año el peligro es mucho mayor: no pueden ser sólo mosquitos los que invadan las plantaciones de bodegas o huertas. La cantidad de insectos que las puede asolar puede llegar a ser mortífera.

Estamos en el mes de mayo y toca ponerle solución a ese tipo de problemas. Si bien es un asunto por el cual empresas como las bodegas suelen manifestar cierta preocupación, lo cierto es que no todas consiguen el objetivo. Este año, además, es más necesario que nunca tomar las máximas precauciones posibles. Sólo de este modo podrán todos esos emprendedores quedarse totalmente tranquilos.

Pero si una plaga es realmente difícil y peligrosa, esa es la que está ligada a una invasión de ratas. En efecto, animales como las ratas son las causantes de que se propaguen gran cantidad de enfermedades, por lo que una supuesta plaga no resulta una amenaza solamente para los cultivos de las bodegas o los de las huertas, sino que también es un serio peligro para la salud pública. Además, un artículo de BBC asegura que las plagas son comunes también en las grandes ciudades, donde en algunos casos se producen verdaderas invasiones. Es decir: el problema va más allá de cualquier invasión a cultivos o huertas. El peligro también es real en cualquier oficina de cualquier ciudad.

Teniendo en cuenta que los meses de primavera y los de verano son los que más problemas traen a las empresas en lo referente a la posible invasión de plagas a sus locales o terrenos, va siendo hora de que comiencen a buscar una solución ante esa situación de cara a este 2018. Afortunadamente, las peticiones de productos y servicios que registran entidades como Control Plag parecen indicar que muchos emprendedores ya han decidido tomar las medidas oportunas para prevenir las plagas de cualquier tipo de insecto.

Un problema de primera entidad

Los problemas que pueden derivarse de la llegada de una plaga de cualquier tipo de animal o insecto pueden ser devastadoras para un negocio, tanto, incluso, como para arruinar años y años de trabajo. Un ejemplo puede ser el derivado de una plaga de conejos que devore un cultivo y que deje elimine de raíz una cosecha entera. Otro ejemplo puede ser el de las ratas, que no sólo puede eliminar de raíz esa cosecha, sino propagar una enfermedad que termine con la imagen de una determinada empresa o persona. En cualquier caso, es una persona o entidad la que sufre el derrumbe de todo su trabajo y las posteriores consecuencias económicas derivadas de ello.

Una lucha sin cuartel es la única alternativa para tratar de evitar situaciones tan extremas como las que acabamos de describir. Situaciones que, por otro lado, se dan con mucha más frecuencia de la que podemos llegar a pensar. Las plagas han sido tradicionalmente el foco de muchas desgracias en nuestra sociedad y, a pesar de que esa sociedad ha evolucionado de un modo impresionante en las últimas décadas, el peligro sigue siendo vigente.

Y así lo seguirá siendo. Invertir en la protección de cultivos y de locales seguirá siendo una necesidad dentro de muchos años y muchas décadas. Bajar la guardia no es una opción que se permita en este mundo porque, de ser así, estamos mucho más que vendidos. Sólo la oración podrá salvarnos de sufrir una plaga si no ponemos los medios para prevenirla.