La Agencia de Calidad de Internet, IQUA, ha asegurado que es fundamental no dejar solos a los niños ante el ordenador durante las vacaciones estivales, ahora que tienen mucho más tiempo para navegar por Internet, pues la Red entraña riesgos para los menores. Sus padres o tutores deben supervisar que navegan por páginas de calidad que no incluyan contenidos ilegales o nocivos para su seguridad y formación.
“No podemos pretender que Internet sea el canguro de nuestros hijos. No hay que dejar solo a un menor navegando por Internet. Sería como abandonarle de noche en medio de la calle”, subraya Domènec Sesmilo, presidente de IQUA.
6.903.063 niños y adolescentes. Ésta es la cifra total de chicos y chicas, niños y niñas matriculados en España en educación no universitaria (Cifras de la Educación en España. Edición 2006. Cifras del curso 2003-04). Todos ellos han empezado estos días las ansiadas vacaciones veraniegas, que en algunos casos estarán protagonizadas por la playa, en otros por la montaña y, en otros, por un mayor uso del ordenador e Internet.
Los modelos sociales y familiares han cambiado notablemente en las últimas décadas, y cada vez son más los hogares en los que los dos miembros de la pareja o el único progenitor del núcleo familiar trabajan. Aunque los gobiernos legislan medidas de conciliación, encontrar el equilibrio entre la vida familiar y el trabajo hace que los padres recurran a canguros, actividades extraescolares y otros recursos durante el curso escolar, y otras opciones durante el verano. Cuando terminan las clases y empiezan las vacaciones escolares, como es evidente, esta situación se agudiza, pues los niños y adolescentes ya no tienen una actividad diaria fija que les ocupe todo el día. Es hora de buscarse entretenimientos y juegos para pasar el tiempo hasta septiembre, mientras muchos padres, durante la mayor parte de las vacaciones de sus hijos, siguen trabajando.
Tras las opciones más tradicionales de ir de colonias o al pueblo con los abuelos, hay los que permanecen en su ciudad de residencia habitual pasando el tiempo. Allí es donde cobra mayor fuerza la opción de la televisión y el ordenador. Este último se ha ido convirtiendo durante los últimos años en una herramienta muy conocida para los niños y adolescentes, pues según el INE en España hay un 70,38% de los niños entre 10 y 14 años que son usuarios de ordenador en los últimos 3 meses (datos de la Encuesta de Tecnologías de la Información en los hogares. Primer trimestre de 2005). Siguiendo esta misma encuesta, en cifras absolutas, hay 1.466.844 niños de esta franja de edad que usan el ordenador. Un 87,04% dice que lo usa para ocio, música y juegos, y un 87,37% dice que lo usa para trabajos escolares. Mientras, un 7,86% dice que le da otros usos.
Si nos centramos en la Red de redes, descubriremos en el mismo estudio estadístico que 1.357.249 niños de esa misma franja de edad son usuarios de Internet. El 52,22% dicen que lo usan desde su vivienda, y el 32,40% dicen usarlo desde la vivienda de familiares y amigos. El 19,53% dice utilizarlo en cibercafés y similares. El 63,43% lo usa desde el centro de estudio y 22,14% desde centros públicos. Finalmente, un 2,79% lo usan desde otros lugares.
En Internet pueden encontrar juegos, información sobre temas educativos que sean de su interés, y conversar con los amigos del colegio a través de chats y correos… todo ello son aspectos positivos. El problema es que detrás de estos chats pueden no encontrarse niños de su edad sino personas con otras intenciones, y que en la Red no sólo existe información educativa, sino que también hay contenidos ilegales y contenidos nocivos para los menores de edad. Por ello, es fundamental que los padres supervisen el uso que hacen los menores del ordenador y su navegación por internet, pues en su viaje por la Red pueden encontar información o contactos que sean perjudiciales para ellos y para su formación, en los que, por ejemplo, les pidan datos personales, quieran citarse con ellos, les permitan adquirir bienes sin supervisión de un adulto o en los que accedan a contenidos dañinos para los menores, como páginas que fomentan la anorexia y la bulimia o de contenido pornográfico, entre otros casos.
Desde la Agencia de Calidad de Internet, IQUA, se recomienda no dejar nunca a los niños ni adolescentes solos en el uso de la Red, y se ofrecen herramientas para que los padres, los educadores o los propios menores puedan resolver sus dudas o realizar denuncias en caso de encontrarse en este tipo de situaciones. Una de estas herramientas es E-ODU, la Oficina de Defensa del Usuario, con la que se puede contactar a través de la página web de Iqua (www.iqua.net) o a través del teléfono 901 300 400.
Existen páginas de Internet que sí cumplen con criterios de calidad y de protección a los menores. Una de les herramientas que tienen los padres y los menores para identificar dichas webs es el sello de calidad IQ, que se concede a aquellas páginas que superan una auditoría por parte de IQUA. En esta auditoría se contemplan aspectos tanto de calidad tecnológica como de contenidos, y se observa el cumplimiento del código deontológico de la entidad, que incluye entre sus parámetros la protección de menores.
Por todo ello, IQUA insiste en la importancia de que los padres y tutores presten atención a la navegación por Internet de los menores y supervisen el uso que éstos hacen de los servicios de la Red, como chats y foros, comercio electrónico, e información en general.
Desde su fundación en 2002, la Agencia de Calidad de Internet, el único organismo de estas características en España, tiene como objetivo promover la calidad y la confianza en Internet. Está participada por el Consejo Audiovisual de Cataluña, Red.es, así como por el Consejo Audiovisual de Navarra y el Consejo Audiovisual de Andorra.